Annette HM van der Helm-van Mil, marzo 31 de 2008
La AR es clasificada por la presencia de cuatro de los siete criterios establecidos por el Colegio Americano de Reumatología (ACR) en 1987. Los criterios fueron formulados por expertos, quienes compararon caracteristicas de pacientes con AR clásica de larga duración. En los últimos años estos criterios han sido motivo de discusión por tener baja capacidad discriminatoria en pacientes con AR reciente.
Uno de los criterios es la presencia de erosión en las radiografías de manos y muñecas, si esto lo comparamos con los pacientes con AR temprana que presentan sólo el 13% de enfermedad erosiva no es muy fiable (Machold KP. et, al,2002)
Además, los nódulos reumatoideos son muy raros en las primeras fases de AR, y el factor reumatoide está presente sólo en el 50% de los pacientes con AR temprana (Nell VP. et, al, 2005).
Por el contrario, el factor serológico que tiene una asociación más fuerte con la AR es el anticuerpo-péptido anticitrulina (ACPA), que no forma parte de los criterios de clasificación.
Los factores de riesgo genético más importantes para la AR son las moléculas tipo II del antígeno leucocitario humano (HLA).
Abundantes pruebas han demostrado que frecuentemente se producen determinados alelos HLA-DRB1 que están asociados con la susceptibilidad a la AR. Los alelos conserva una cuota de secuencias de aminoácidos (QKRAA, o QRRAA RRRAA) denominado epítopo compartido (SE) en la posición 70 a 74 en la tercera región hipervariables de la cadena DRβ1. Estos residuos son parte de un dominio α-helicoidal que forma parte del sitio de unión de presentación del antígeno.
La hipótesis del SE postula que éste mismo está directamente implicado en la patogénesis de la AR, al permitir la presentación de un péptido artritogénico a las células T (Gregersen PK. et, al, 1987) El péptido artritogénico no específico de une a las proteínas HLA-DRB1 y, posteriormente, activa las células T.
Se estima que la herencia de la susceptibilidad a RA es del 50% al 60% y que los alelos SE cuentan al menos con el 30% del total de los efectos genéticos (MacGregor AJ,2000; Deighton CM, 1989).
El segundo factor de riesgo para la AR, está vinculado con HLA y se refiere al polimorfismo de un nucleótido único (SNP) C1858T en el gen que codifica para la proteína tirosina fosfatasa nonreceptor 22 (PTPN22) (Begovich AB et, al, 2004). La asociación entre PTPN22 y AR actualmente ha quedado demostrado en varias poblaciones (van Oene M; Wesoly J, 2005) y varios estudios han revelado que el alelo T PTPN22 no sólo confiere riesgo para la AR sino también para otras enfermedades autoinmunes, como lupus, diabetes tipo I y la enfermedad de Graves. Curiosamente, PTPN22 está asociado con ACPA-positivas en AR, pero no con ACPA-negativas ( Wesoly J, 2005).
Otro factor de riesgo genético que ha sido investigado con frecuencia en relación con la AR, proporcionando resultados incoherentes, es la falta de codificación variante en el extremo 3 'del gen que codifica para linfocitos T citotóxicos del antigeno 4 (CTLA4) (Rodriguez MR; Vaidya B, 2002). Los datos combinados de los EE.UU. y de Suecia han sugerido que la falta de codificación de CTLA4 le confiere riesgo sólo para el subconjunto de pacientes con ACPA-positivos (Plenge RM,2005).
La proteina CTLA4 desempeña un papel importante en la bajaregulación de la activación de las células T. Para que las células T sean totalmente activadas se requiere el reconocimiento de un antigeno encontrado en HLA y una señal coestimuladora entre CD80 y CD86 en la célula presentadora de antígeno y en CD28 en la células T. Esta señal coestimuladora puede ser inhibida por CTLA4 que se expresa en las células T como CTLA4 que se une a CD80/CD86 con mayor afinidad.
Según lo anterios, es claro que son muchos los factores genéticos que pueden relacionarse directa o indirectamente con la severidad y evolución de la artritis reumatoidea, así mismo son muchas la variables que se deben tener en cuenta a la hora de evaluar los criterios para la determinación de la enfermedad.
Gracias a los avances continuos sobre la suceptibilidad de AR será posible esclarecer el curso de la AR y de esta manera que el personal medico se personalice para evitar la severidad de la enfermedad.


No hay comentarios:
Publicar un comentario