miércoles, 24 de septiembre de 2008

Histopatología y resorción osea en AR


Las dificultades esqueléticas en la AR consisten en erosión focal, osteoporosis yuxtaarticular y osteoporosis generalizada. El compromiso focal tiene lugar en dos sitios principales: hueso marginal y hueso subcondral; el primero localizado en la interfase pannus-hueso y el segundo debajo de la superficie articular donde el tejido sinovial inflamado ha invadido la medula ósea.
Al igual que en el proceso de resorción ósea fisiológico, los osteoclastos son el principal tipo celular implicado en la resorción ósea patológica. Varios estudios de análisis histopatológico de tejidos obtenidos de la interfase pannus-hueso de pacientes con AR han revelado la presencia de células multinucleadas y algunas mononucleares, que expresan el repertorio completo de marcadores fenotípicos específicos para osteoclastos, incluyendo la expresión de fosfatasa ácida resistente a tartrato, catepsina K y el receptor para calcitonina. Sin embargo, muchas de las células presentes en la interfase pannus-hueso son morfológicamente distintas de los osteoclastos, incluyendo fibroblastos y células similares a macrófagos. No obstante, aunque estos tipos celulares tienen capacidad de resorción ósea, su capacidad resortiva es muy limitada comparada con la de los osteoclastos. A diferencia de los osteoclastos, los fibroblastos sinoviales están implicados en resorción ósea por mecanismos de tipo indirecto principalmente, como la expresión de citoquinas como el factor estimulante de colonias de monocitos/macrófagos, M-CSF y ligando del receptor activador del factor nuclear-kB, cruciales en la diferenciación y activación de osteoclastos. Aunque, por otro lado hay evidencia de que los fibroblastos sinoviales causan daño tisular por la liberación de metaloproteinasas, serina proteasas y catepsinas.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

TNF-alfa


Las acciones efectoras de las citoquinas están en estrecha relación con sus niveles circulantes. De este modo, la desregulación de su expresión génica y, principalmente, el aumento en la producción de citoquinas, alteran la homeostasia del organismo, resultando en alteraciones órgano específicas, e incluso, sistémicas.

El TNF-alfa es miembro de una familia creciente de péptidos mediadores y tiene importantes propiedades proinflamatorias, que desempeñan funciones cruciales en la adaptacón innata, la inmunidad, la proliferación celular, apoptosis entre otras; su sobreexpresión parece jugar un papel central en una gran variedad de patologías. Esta citoquina es producida por diferentes tipos de células, incluidos macrófagos, monocitos, linfocitos T, células del músculo liso, adipocitos y fibroblastos. Las respuestas biológicas al TNF-alfa están mediadas por ligando vinculante a través de dos receptores estructuralmente distintos: el tipo I (TNF-RI); p55 y el tipo II (TNF-RII; p75), que están presentes en la membrana de todos los tipos de células, excepto los eritrocitos. Los dos receptores difieren considerablemente en su carácter vinculante, así como en sus vías de señalización intracelular. Tras la estimulación, el dominio intracelular de TNF-RI se une al receptor de TNF-dominio de muerte asociado (TRADD) proteína, que puede activar la apoptosis a través del Fas-dominio de muerte asociado (FADD) de proteína, o la vía proinflamatoria, a través del receptor de TNF-factor asociado 2 (TRAF2) y los receptores de proteínas que interactúan, dando lugar a la activación del factor nuclear-B.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Patogenia de RA

En el 80% de los casos con artritis reumatoidea se detecta el factor reumatoideo en la sangre, que corresponde a un conjunto de anticuerpos, entre los más faciles de detectar se encuentran: 19S, IgM, IgG e IgA contra el fragmento Fc de IgG. Así se constituiría una molécula mayor autoantigénica IgG que produciría los anticuerpos específicos o el factor reumatoideo y posteriormente, los complejos inmunes.
Los complejos inmunes son fagocitados por monocitos y leucocitos en el tejido sinovial, con liberación de enzimas y otros productos. También se desarrolla inmunidad celular con participación de linfocitos T activados, linfocitos de auxilio y linfocitos B. El fenómeno inicial de la inflamación sinovial parece ser un daño de vasos pequeños.

Artritis Reumatoidea


Enfermedad inflamatoria autoinmune caracterizada por la destrucción del hueso y del cartilago de las articulaciones ocasionando dolor, rigidez y perdida de las funciones articulares a ambos lados del cuerpo.